Las joyas de Jana


Hace ya cierto tiempo que en una de las exposiciones que realiza Hueco Espacio de Arte, en Santa Cruz de la Palma, conocimos a Jana. Conversando pudimos saber que además de ser traductora empleaba parte de su tiempo en crear joyas artesanales con alambre y todo tipo de materiales. Nos gustó mucho lo que vimos, sobre todo a mi que siempre he sido una coleccionista compulsiva de complementos y abalorios. Le propusimos que nos enviara algunas fotos de sus trabajos para así poder publicar un reportaje en nuestra web. Por una cosa o por otra, la cosa se fue posponiendo desde entonces, pero al final, aquí está.

Sus piezas  tienen un cierto aire entre antiguo y “hippie-chic” que nos encanta. Aunque Jana es traductora, sus joyas no necesitan que se las describa en ningún idioma, porque hablan por si solas. Aún así,  lo que si haremos es dejar que nos cuente la historia de como surgió esta afición. 

Por nuestra parte esperamos que no te marches sin un:  Me gusta –  like  -  Gefällt mir  

Maeve.

Las joyas de Jana

Desde pequeña me gustaban las manualidades, y en casa siempre me animaron a explorar mi lado creativo. Probé de todo, desde pulseras de hilos de colores, hasta cocodrilos con mostacilla.

JanaCreo que la primera vez que jugué con alambre fue cuando encontramos restos de un cable de teléfono. Dentro del tubo negro había un montón de alambres de colores. Hice pulseras, anillos, le puse bolitas de madera… Más adelante probé con fimo, pero no terminó de convencerme y pasé a montar collares con cuentas de vidrio y alambre de alpaca.

Cuando me fui a estudiar traducción a Las Palmas, dejé la afición un poco apartada, porque no tenía tiempo, pero en ningún momento lo dejé totalmente. Cuando tenía que hacer algún regalo, siempre me gustaba regalar algo personalizado, hecho por mi, pero siempre me parecía que lo que hacía era demasiado simple y repetitivo, no me planteaba retos y lo fui dejando.

Fue durante los últimos años de mi formación cuando descubrí un mundo nuevo para mi gracias a Internet. Había gente que hacía con alambre esas cosas que yo siempre había querido hacer. Y lo mejor de todo, compartían sus conocimientos y técnicas en tutoriales y foros. Ahí empecé de verdad a hacer joyas en alambre, no uso soldadura para nada. Me ha llevado muchos años, pero por fin estoy haciendo esas cosas que siempre imaginé.

Me ha ayudado muchísimo el hecho de poder leer toda esta información en mis tres idiomas de trabajo y no estar limitada solo al español.

Ahora que tengo más confianza, he empezado a usar materiales más selectos. Me encanta usar componentes artesanales como cuentas de vidrio lampwork; elementos inesperados, como botones, encajes, cantos rodados; y por supuesto, mi gran pasión, piedras preciosas y semipreciosas (aunque para mi son preciosas todas, incluso las piedras de playa); y combinarlas con metales como la plata de ley y el alambre goldfill.

Pero también me parece que el cobre es un metal maravilloso, que está menospreciado. Es un metal que adquiere unas pátinas preciosas, que cambian con el tiempo y con el uso, incluso reacciona de manera diferente a cada persona.
Uso alambres de varios grosores, el más grueso es de 2mm, el más fino de 0,1mm.

Broches botones anillo y pendientes de amatista

Cuando me siento a hacer joyas, no sigo un proceso determinado. Selecciono las piedras con las que quiero trabajar, el alambre y empiezo. A veces parto de una idea concreta, que luego evoluciona por si sola, otras, simplemente me dejo llevar y el alambre, o la piedra, me guían. A menudo, termino usando piedras totalmente diferentes a las que había seleccionado en un principio. Otras, cuando un proyecto no sale como yo esperaba, lo dejo a medias, solo para retomarlo un tiempo después y terminarlo de una manera completamente diferente a la que tenía en mente en un principio.

Cuentas y alambre con herramientas

Hacer joyas se me asemeja a traducir, hay que ser perfeccionista, hay que prestar atención a todos los detalles, pero no hay que olvidar que esos detalles forman parte de un todo. Llega un momento en el que hay que darse por satisfecho con el resultado y mostrar al mundo esa creación (sea un texto o una joya).

No suelo repetir los diseños que hago, o si lo hago, cambio detalles, como el color, la forma, el tamaño, para asegurar que cada una de las piezas que hago son exclusivas.

La inspiración para mis joyas viene de todas partes. Aunque suene a tópico, en La Palma hay muchísimos detalles preciosos: los colores de la vegetación y de la naturaleza; los detalles arquitectónicos, las piedras de basalto de la playa…

Los últimos pendientes que estoy haciendo (os muestro un pequeño adelanto, son los de citrina) están inspirados en la forma de un picaporte que descubrí en un callejón de Los Llanos.

Proceso pendientes citrina

También son una fuente de inspiración constante los trabajos de otros artistas, tanto de joyeros (y algunas grandes maestras de las que he aprendido tanto), como de pintores, fotógrafos, escultores y dibujantes.

Una vez, hasta una pieza de bisutería del chino me sirvió de inspiración: mis hermanas tenían unos pendientes que no estaban bien terminados. Yo los vi y pensé: „¡Eso lo puedo hacer mejor!“. Efectivamente, tomé como punto de partida la forma de ese pendiente y, usando mis técnicas de alambre, hice unos pendientes que fueron todo un éxito.

Por eso me encanta lo que hago, disfruto resolviendo los retos que plantea el alambre: ¿Podré desarrollar esta idea sin soldar? ¿A parte de ser bonito, el diseño es estable? ¿Puedo hacer dos iguales? ¿Será una pieza duradera? ¿Es cómoda de llevar? ¿Se engancha con la ropa, el pelo? ¿Raspa o molesta? ¿Pesa demasiado?

Todas estas cuestiones son importantes para mi. De nada me sirve hacer una pieza que visualmente es muy impactante si luego se pasa sus días en una caja porque se engancha en el jersey.

Otra de las cosas en las que veo paralelismos entre la joyería y la traducción es que nunca dejo de aprender. Siempre habrá algo nuevo, algo que no sepa, algo que quiera descubrir.

En un futuro me encantaría aprender a soldar y a engastar piedras, para realizar piezas que imagino, pero que únicamente con alambre no tendrían la estabilidad que necesitan. También quiero empezar a hacer mis propios componentes, usando nuevas técnicas como el esmaltado, el metal clay, estampados y grabados al ácido. Tantas cosas que aprender, y tan poco tiempo.

Puedes encontrar mis piezas en línea en: www.facebook.com/lasjoyasdejana y si estás en La Palma, en Hueco Espacio de Arte.

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Esta es una muestra de las piezas que elabora: Pulseras, pendientes y colgantes.

Si te han gustado, las encontrarás en: facebook  o en S/C de la Palma, en Hueco Espacio de Arte.

I have always liked to do crafts; at home I was always encouraged to explore my creativity. I have experimented with everything, from knotted friendship bracelets to seed bead crocodiles.

The first time I played with wire was when we found a discarded piece of telephone cable. Inside of the black tube were so many colourful wires. I made bracelets, rings, added wooden beads… Later I tried out Fimo clay, but it did not convince me, and I started to string necklaces with glass beads and alpaca wire.

When I went to Las Palmas to get my university degree in translation, my hobby suffered a bit, as I did not have time, but I never stopped creating. If I had to make a gift for someone, I liked to give away something personalised, made by me. However, I felt as if what I was doing was too simple and that I was repeating myself, I did not feel challenged and I slowly stopped doing jewellery.

It was in the last years of my education that I discovered a whole new world thanks to the Internet. There were people around the world that made those things out of wire that I always had dreamed about. And best of all, they shared their knowledge and techniques in tutorials and discussion boards. That’s when I really started making wire jewellery; I don’t use solder at all. It has taken me many years, but I finally am making those things I always imagined.

The fact that I can access all the information I need in my three working languages, and not be limited to Spanish only, has helped me enormously.

Now that I feel more confident, I have started to use more exclusive materials. I use wires in varying thicknesses, the biggest is 2mm and the thinnest is 0,1mm. I love to use artist components like lampwork beads; unexpected elements, like buttons, lace, beach stones; and of course, my big passion, precious and semi precious gemstones (although for me, all stones are precious, even beach stones). I then combine these elements with metals like sterling silver and goldfilled wire.

However, I also think copper is a wonderful metal that is undervalued. It’s a material that takes on beautiful patinas, which change with time and use; it even reacts differently to each person.

When I sit down to make jewellery, I don’t follow a set process. I select the gemstones I want to work with, the wires and start. Sometimes I start with a specific idea in my head, which then evolves on its own. Other times I simply go with the flow and let the wire or the stone guide me. In many cases I end up using totally different stones to the ones I started with. Other times, when a project doesn’t work as I had planned, I leave it be, and return to it after some time, to finish it in a completely different way than what was planned.

Making jewellery reminds me of translating: you have to be a perfectionist, you have to pay attention to all of the little details, but you can’t forget that those details are part of a whole. There is a moment when you have to be happy with the results and show your creation to the world (be it a text or a piece of jewellery).

I don’t usually repeat the designs I make, and if I do, I change details, like colour, shape, size, to make sure each and every piece I create is unique.

Inspiration for my jewellery comes from everywhere. It may sound a bit like a cliché, but La Palma has many gorgeous details: the colours of plants and nature, architectural details, basalt stones on the beach…

The latest pair of earrings I’m making (I’m showing you a preview, the citrine ones) was inspired by the shape of a doorknob I saw in Los Llanos.

Another source of inspiration are the works of other artists, be it jewellers (and many great teachers I have learned so much from), or painters, sculptors, photographers… Once even a cheap costume jewellery piece served as inspiration: my sisters had a pair of earrings that weren’t well finished. I saw them and thought: “I can do this better!” And yes, I took the shape of the earrings as a starting point and applied wire-wrapping techniques. The resulting earrings were quite popular.

That’s why I like what I do so much; I enjoy solving the challenges of constructing pieces with wire: Can this idea be made without soldering? Besides being beautiful, is this design stable? Can I make more than one? Will it be a lasting piece? Is it comfortable to wear? Does it tangle with clothes or with hair? Does it scratch the wearer’s skin or is it uncomfortable? Is it too heavy?

All these questions are important to me. It’s no use to me making a visually impressing piece of jewellery if it is going to spend its days sitting in a jewel box because it tangles with your favourite top.

Another thing that is similar in jewellery making and translating is that you never stop learning. There is always something new, something I don’t know, something I want to discover.

In the future, I would love to learn to solder and set stones, to be able to create pieces I have in mind, but that wouldn’t be stable enough if made only out of wire. I also plan on making some of my own components, using new techniques like enamelling, metal clay, stamping and etching. So many things to learn, and so little time.

You can find my pieces online on www.facebook.com/lasjoyasdejana and if you are in La Palma, in Hueco Espacio de Arte.

Schon als Kind habe ich gerne gebastelt, zu Hause wurde meine Kreativität gern gefördert. Ich habe alles Mögliche gemacht, von bunten, geknüpften Freundschaftsbändern bis hin zu den Perlenkrokodilen.

Mit Draht habe ich zum ersten Mal gespielt als wir Telefonkabel-Reste fanden. In dem schwarzem Kabel waren jede menge bunte Drähte. Ich habe Armbänder und ringe gemacht, ich habe es mit Holzperlen verschönert… Als ich etwas älter war, habe ich mit Fimo experimentiert, aber es war nicht meine Sache und ich fing an Ketten aus Glasperlen und silberummantelten Kupferdraht zu machen.

Als ich für mein Übersetzungsstudium nach Las Palmas zog, habe ich mein Hobby etwas links liegen lassen, da ich nicht mehr so viel Zeit hatte. Ich habe es aber nie ganz lassen können. Wenn ich Geschenke brauchte, habe ich gern etwas Persönlicheres gemacht, aber ich hatte immer das Gefühl dass was ich tat zu einfach war und dass ich immer dasselbe wiederholte. Es war keine Herausforderung für mich und ich lies es bleiben.

In den letzten Jahren meiner Ausbildung habe ich, dank des Internets, eine neue Welt entdeckt. Es gab tatsächlich Menschen die mit Draht die Sachen machten die ich schon immer machen wollte. Und das Beste war, sie teilten Ihre Kenntnisse und Techniken in Foren und Tutorien. Da fing ich richtig mit dem Drahtschmuck an, ich löte gar nichts. Es hat ziemlich lange gedauert, aber ich mache jetzt die Sachen die ich mir schon immer vorgestellt habe.

Es hat mir natürlich sehr geholfen, all diese Informationen in meinen drei Arbeitssprachen lesen zu können, und nicht nur auf das Spanische angewiesen zu sein.

Jetzt fühle ich mich auch sicherer in dem was ich tue und habe angefangen erlesene Materialien zu verwenden. Die Drähte die ich verwende sind unterschiedlich dick, von 2mm bis 0,1mm. Ich verwende gerne von anderen Künstlern hergestellte Komponente, wie Lampwork-Glasperlen; ungewöhnliche Elemente, wie Knöpfe, Spitze, Strandfunde; und selbstverständlich auch meine große Leidenschaft, Edel- und Halbedelsteine (obwohl meines Erachtens alle Steine Edel sind, auch Strandsteine); und kombiniere alles mit Metall, wie Sterlingsilber und Goldfilldraht.

Aber ich finde auch Kupfer ein faszinierendes Metall, das leider etwas unterschätzt wird. Es ist ein Metall das wunderschöne Patinas annehmen kann, es verändert sich mit der Zeit und beim Tragen. Es reagiert sogar bei jedem Menschen anders.

Wenn ich meinen Schmuck mache, folge ich kein vorgegebenes Verfahren. Ich suche die Steine und den Draht aus, mit dem ich arbeiten will und fange an. Manchmal habe ich eine konkrete Idee, die sich dann von selbst entwickelt. Andere Male lasse ich mich vom Draht oder vom Stein inspirieren. Oft verwende ich am Ende ganz andere Steine als am Anfang gedacht. Wenn ein Projekt nicht so läuft wie ich es mir gedacht habe, lasse ich es eine Zeit lang ruhen, wenn ich es dann wieder aufnehme wird es ganz anders als am Anfang geplant.

Schmuck zu machen ist für mich wie Übersetzen, man muss eine Perfektionistin sein, man muss auf alle Details achten, aber man darf nicht vergessen dass diese Details ein größeres Ganzes bilden. Es kommt ein Moment, wo man sich mit dem, was gemacht wurde zufrieden geben muss, und diese Kreation (sei es ein Text oder ein Schmuckstück) der Welt vorstellen muss.

Ich wiederhole meine Designs selten, wenn ich es tue, ändere ich Details, wie Farbe, Form, Größe, um sicherzustellen das jedes meiner Stücke exklusiv bleibt.

Inspiration für meinen Schmuck finde ich überall. Auch wenn es wie ein Klischee klingt, auf La Palma finde ich zahlreiche wunderbare Details: die Farben der Pflanzen und der Natur; architektonische Details, die Basaltsteine am Strand…
Das Paar Ohrringe an dem ich gerade arbeite (ich zeige euch eine kleine Vorschau, es sind die Zitrinohrringe) sind von einem Türknauf inspiriert, das ich in Los Llanos gefunden habe.

Auch die Arbeit von anderen Künstlern inspiriert mich, sowohl von Schmuckherstellern (darunter viele der besten Lehrer/innen von denen ich so viel gelernt habe), als auch von Malern, Fotografen, Bildhauern und Zeichnern.

Einmal hat sogar Kostümschmuck aus dem Billigladen als Inspiration gedient: meine Schwestern hatten ein Paar Ohrringe die schlecht gearbeitet waren. Als ich sie sah, dachte ich mir: „Das kann ich besser machen!“. Und tatsächlich nahm ich die Form der Ohrringe als Anfangspunkt, und mit Drahttechniken habe ich ein sehr beliebtes Paar Ohrringe gemacht.

Deswegen liebe ich was ich mache, ich genieße es, die Herausforderungen die mir der Draht stellt, zu lösen: Kann diese Idee ohne Löten entwickelt werden? Das Design ist zwar schön, aber ist es auch stabil? Kann ich mehrere davon machen? Ist es ein Widerstandsfähiges Schmuckstück? Ist es angenehm beim Tragen? Verfängt es sich in der Kleidung oder im Haar? Kratzt es oder stört es? Wiegt es zu viel?

Diese Fragen sind mir sehr wichtig. Es bringt nichts wenn ich ein visuell sehr beeindruckendes Stück mache, das seine Tage im Schmuckkasten verbringt weil es den Lieblingspullover kaputt macht.

Etwas anderes bei dem mich die Schmuckherstellung an das Übersetzen erinnert ist dass ich nie aufhöre neues zu lernen. Es gibt immer etwas neues, etwas das ich nicht weiß, etwas was ich entdecken möchte.

In der Zukunft, möchte ich gern Löten und Steine setzen lernen, um Schmuckstücke herzustellen die ich mir vorstelle, aber die nur mit Draht nicht umzusetzen sind, da sie nicht stabil genug wären. Ich möchte auch meine eigenen Komponente herstellen, mit neuen Techniken wie Emaille, Metal Clay, Kupferstechen und Metallstempeln. Es gibt so viel zu lernen und ich habe so wenig Zeit.

Meinen Schmuck könnt ihr online unter: www.facebook.com/lasjoyasdejana sehen. Wenn ihr auf La Palma seid auch in Hueco Espacio de Arte.

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