“QUE SIEMPRE ES LUCES EL SOL”, EL RELOJ DE SOL DE LA IGLESIA DE SAN FRANCISCO


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22 de Junio de 2012.

Santa Cruz de La Palma.

«Que siempre es luces el sol»: el reloj de sol de la iglesia de San Francisco

Un estudio técnico del catedrático de Matemáticas, Luis Balbuena Castellano y del licenciado en Física por la Universidad de la Laguna en Astrofísica, Luis Ramírez Castro, ha hecho posible realizar una reproducción del reloj de sol de San Francisco. Se llevó a cabo a través de un molde del deteriorado reloj de sol del Santuario de Las Nieves, una labor en la que participaron los Talleres Municipales de Carpintería y Cerrajería de Santa Cruz de La Palma y el Taller de Conservación y Restauración de Pintura y Escultura del Cabildo de La Palma.

Este es el primer paso de un proyecto puesto en marcha por el ayuntamiento en 2010 para recuperar varios relojes de sol en el municipio, restaurando los ejemplares ya existentes o reponiendo aquellos que se ha perdido pero de los que se tiene constancia documental. Ya se está trabajando en la reposición del antiguo reloj del santuario de Las Nieves (el más antiguo de Canarias conservado), entre otros.

El próximo 22 de junio, antevíspera de San Juan Bautista, tendrá lugar el acto oficial de presentación del reloj de sol de San Francisco donde los autores intelectuales explicarán las bases de su trabajo. Además se impartirá una conferencia .

Victor Hernández Correa, técnico de Patrimonio Histórico del Ayuntamiento de S/C de La Palma, nos explica a continuación el origen y la historia alrededor de este reloj.

El sol, soberano celeste

Como astro rey del firmamento, a lo largo de la historia de la isla de La Palma, el sol ha recibido numerosas atribuciones que, en definitiva, han venido a confirmar y reafirmar su importancia en la vida cotidiana de sus habitantes como dador de vida, mantenedor de las mieses del campo y luz primordial. Ya desde la época prehispánica, los awaritas supieron construir una serie de códigos ontológicos alrededor del sol, convirtiéndolo en Dios principal y máximo exponente de su visión práctica y metafísica del cosmos. Interpretado en clave femenina, el sol, símbolo de la fecundidad, recibió culto en el acontecer sagrado benahoarita, llegando hasta nosotros algunos testimonios de sus ritos y varios enclaves que la crítica ha coincidido en descifrar como lugares, a la vez, de observación astronómica y de devoción.

Inserta La Palma en la cultura hispánica, el sol continuó su itinerario simbólico, ahora dentro de los parámetros cristianos y, de la misma manera que Abora fue el centro del mundo awara, Dios Padre y su Hijo Jesucristo habrán de asumir ahora una serie de atribuciones en clave solar que, persiguen maximizar sus tres grandes poderes en analogía con el astro: su omnipotencia, su omnipresencia y su omnisciencia. El arte y la literatura palmeras de los siglos XVI al XVIII promulgaron este simbolismo, que tuvo su expresión en distintas manifestaciones: el sol que rodea las imágenes marianas, de raíz apocalíptica, el sol de la custodia, donde Cristo aparece como lucero perenne, o el sol que se representa en las techumbres de las capillas mayores de algunos templos, como la ermita del Santo Cristo del Planto, en escenas del Calvario y de la Ascensión, o el que aparece en atriles como metáfora radial de la palabra divina.

Quizás Juan B. Poggio Monteverde (1632-1707) sea uno de los poetas dramáticos que mejores muestras y mayores matices nos haya dejado de esta riqueza significativa, expuesta con notabilidad en sus loas sacramentales para la celebración del Corpus y en sus loas marianas para la Bajada de la Virgen de las Nieves. Una de sus imágenes más afortunadas es la que iguala la presencia y el influjo de Cristo sacramentado con el ciclo del sol —que existe, que es, aunque no lo veamos— y que hemos recogido en el título que encabeza estas líneas (Loa sacramental de 1685, vv. 533-538):

«Ni vos cesaréis, mi luz,

de hacer que mis ansias crezcan,

que siempre es luces el sol,

aunque a los ojos parezca

o que tristemente falte

o que dulcemente duerma».

 

El origen del antiguo reloj franciscano

En la necesidad de medir el tiempo el hombre ha invertido siempre su agudeza y su ciencia. Una buena simbiosis de esta urgencia —artificiosa, si tenemos en cuenta que el resto del mundo animal se limita simplemente a seguir el ciclo del sol— y la propia naturaleza es la fábrica de un reloj solar. En La Palma, los primeros testimonios conocidos al respecto datan, de momento, de principios del siglo XVIII. Y fue uno de los miembros de la colonia irlandesa establecida en la isla, el comerciante de vinos y sal Teobaldo Macghee, quien en la década de los años ’20 de aquella centuria vino a crear una pequeña pero interesante red de relojes solares distribuidos en distintos puntos clave de la vida cotidiana insular: la iglesia conventual de la Inmaculada Concepción, en Santa Cruz de La Palma, hoy ocupada por la parroquia de San Francisco, la ermita de San Telmo o de Nuestra Señora de la Luz, situada en una atalaya con vistas al puerto, y la iglesia parroquial de San José en Breña Baja. Macghee, no obstante haber retornado a su tierra, de origen, dejó en La Palma a un hijo bien situado, David Macghee, cuya descendencia emparentó años más tarde con los O’Daly, y estas muestras de su ingenio; a la vez, fue artífice de la restauración del antiguo reloj de cuerda y pesas alojado en la torre de la iglesia parroquial de El Salvador, comprado en Flandes en la segunda mitad del siglo XVI y sustituido en 1843 por el actual de la casa inglesa John Moore & Sons.

Funcionando hasta mediados del siglo XX, este reloj aparece fotografiado en varias instantáneas fechadas entre finales del Diecinueve y principios de la siguiente centuria, destacando entre todas ellas una procesión del Calvario en la mañana del Viernes Santo de la década de 1940. A partir de estas imágenes y de varios testimonios orales y escritos el tándem formado por Luis Balbuena Castellano, catedrático de Matemáticas de Enseñanza Media, y Luis Ramírez Castro, licenciado en Física por la Universidad de Laguna en la especialidad de Astrofísica, han llevado a cabo un estudio técnico que ha dado como resultado la feliz reposición de este humilde pero útil utensilio a través de una reproducción en cuya elaboración artesanal han participado los Talleres Municipales de Carpintería y Cerrajería de Santa Cruz de La Palma y el Taller de Conservación y Restauración de Pintura y Escultura del Cabildo Insular de La Palma.

El próximo viernes, 22 de junio, antevíspera de San Juan Bautista, fecha fundamental para la astronomía y el simbolismo solar, pues conmemoramos el día más largo del año, el reloj de sol de San Francisco será bendecido por el Sr. Obispo de la Diócesis Nivariense en un acto presentado por el Ilmo. Sr. Alcalde de Santa Cruz de La Palma; en él, los autores intelectuales explicarán las bases de su trabajo y el Rvdo. Francisco J. Cruz Arvelo impartirá la conferencia El ciclo solar y el oficio divino.

 Víctor J. Hernández Correa
Servicio de Patrimonio Histórico
Excmo. Ayuntamiento de Santa Cruz de La Palma
 
 
 

[box bg="#e0f170   " color="#fffff"] Inauguración Reloj Solar Santuario de Las Nieves

Acto de bendición del reloj de sol del Real Santuario de Ntra. Sra. de las Nieves de Santa Cruz de La Palma por el Rvdmo. Sr. Obispo de la Diócesis Nivariense, que se celebrará el próximo domingo 5 de agosto de 2012 durante la procesión de la imagen de Nuestra Señora de las Nieves que se verificará a las 13:00 horas.

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