San Antonio del Monte. Por Horacio Concepción García


Horacio Concepción García

Sociedad de Estudios Genealógicos y Heráldicos de Canarias

Junio es mes de intensas labores en el campo, donde la tierra de Garafía se distingue como sermentera de ancestrales y fecundas costumbres. Sus paisajes, aderezados por caseríos tendidos desde la mar a la cumbre, son el reflejo de unas gentes aisladas secularmente, que han sabido perpetuar sus tradiciones a través de los tiempos. Una de estas peculiares raigambres son las fiestas celebradas el 13 de junio en honor a San Antonio de Padua, muy enraizadas desde antiguo en el calendario festivo de La Palma, que así eran descritas en 1897: «Celebrábanse en San Antonio del Monte las vísperas de su patrón, con festejos no tan lucidos como en año anteriores, pero sin faltar el obligado baile a sirinoque en la reducida casa de siempre, la venta de los sabrosos torrachos de garbanzos y de millo, y las célebres jumeras con que algunos prójimos rinden fervoroso culto al Dios Baco».

Y sigan y sigan y vayan siguiendo

que este sirinoque nos va divirtiendo

pásense de allá para acá

que las relaciones se van a cantar

El primer templo religioso que se erigió en Garafía fue la antigua ermita de San Antonio del Monte, la fundación de la misma data de principios del siglo XVI —el cáliz que se encontraba en este lugar está fechado entre 1510-1515—, habiendo constancia documental de su existencia desde 1539. La misma está dedicada a la advocación de San Antonio de Padua  (1195-1231), santo franciscano lusitano patrono de Lisboa, reflejo de la abundante población de origen portugués que se asentó en este municipio. 1 En fecha temprana del siglo XVI, San Antonio destacó como principal núcleo económico y social del lugar: «Desde esta granja al lugar de S. Antonio, adonde pueden ir a oír misa, pues sólo es a media legua por entre alto bosque, iglesia parroquial, habrá 40 vecinos, que benefician viñas y gran copia de ganado de toda clase en un monte…»2 , siendo el principal santuario de Garafía hasta 1557, año en que se originó una disputa entre los vecinos de este pago y los de Santo Domingo por la titularidad de la parroquia. 3 Este litigio que tenía como raíz la rivalidad surgida entre dos facciones, portugueses y castellanos.

En 1530 se establecen en La Palma los monjes dominicos, que crean junto con los franciscanos, las primeras escuelas existentes en aquellos tiempos. A cambio de este importante servicio, los dominicos obtuvieron tierras en Garafía; según alguna teoría este hecho habría dado lugar al origen del topónimo Santo Domingo. Tras el estudio de los repartimientos de tierras efectuados en La Palma, el término Santo Domingo es anterior al asentamiento de los dominicos en la isla, como así lo reflejan varios repartos.5  En 1506 encontramos la primera referencia al topónimo Garafía en las datas hechas por el Teniente de Gobernador Juan Fernández de Lugo Señorino al conquistador Gonzalo Muñoz: «… en Santo Domingo, que alindan con el barranco de la fuente Dorta y de la otra parte con tas. que están en montes e por abaxo con la mar y por arriba la montaña que está baxo de Garafía…» 6. El término Garafía fue reconocido por el propio Juan de Palma (Juan Adalid) como indígena, según recogió el sacerdote Gaspar Frutuoso: «En su camino, cuesta abajo, donde se encuentra Nuestra señora de La luz, el mismo Juan Adalid llamó aquel sitio Garafía…». 7

En 1552 se funda la parroquia dedicada a Nuestra Señora de la Luz, que se bendijo sin estar aun concluida la nave principal, a partir de este momento surge la rivalidad con el pago San Antonio: «Que en el dho. término hay otra Iglesia de Santo Antón, que está en lo más alto del dho. término, la cual está muy apartada de donde viven los vecinos y en un lugar tan frío y montuoso, que cuando el Sacerdote quería celebrar y decir misa no podía alzar la Hostia, porque con la humedad y frialdad la Hostia se doblaba y encogía […] le pedimos licencia para mudar la Iglesia abajo, adonde está agora Ntra. Sora. de la Luz…»8. A partir de la elección de Santo Domingo como casco central del municipio, hubo que atraer a la población y concentrarla alrededor de la nueva iglesia; las autoridades eclesiásticas —propietarias de las tierras de su entorno— repartieron solares junto al templo para garantizar su defensa y seguridad. Los lotes, sitios o suertes que la iglesia entregó a tributo a los primeros vecinos, estaban obligados a la construcción de una morada de piedra y barro cubierta: «a lo menos de paja, en la suerte que le tocase, para que viniese vecindadjunto a la dicha iglesia». 9

El más trágico suceso acontecido entorno San Antonio del Monte fue el dantesco incendio declarado el 12 de Agosto de 1902. Al medio día, en los montes del pago de El Tablado, llamaradas espantosas avivadas por el viento impetuoso de levante que reinaba, cabalgaron hasta la misma orilla del mar, devastando en pocas horas la práctica totalidad de los montes, viñedos y árboles frutales. Lo más lamentable fue la muerte dos personas carbonizadas, además de un número altísimo de heridos; se quemaron más 200 cabezas de ganado, quedaron destruidas alrededor 1.500 casas y pajeros colmados de cereales, papas, etc., y considerables cantidades de maderas de tea. La ermita de San Antonio del Monte, su santo patrón, y sus acompañantes en las hornacinas del desparecido retablo (por aquel entonces San Roque y San Bernardo), quedaron reducidos a cenizas, junto la Casa de los Romeros; en la isla no se recordaba catástrofe tan terrible. San Roque era invocado para que no entrara la peste y otros males contagiosos, en las casas, pajeros, cuevas y cuadras de ganados, y su imagen fue sustituida por San Isidro Labrador, advocación eminentemente agrícola y ganadera.

Padre mío San Antonio

óyeme cómo te llamo

si mi casa no se quema

ni mis cosechas de grano

voy de mi casa a la tuya

de rodillas esmellado

Arcos San Antonio del Monte Foto Vanessa Sancho para Ayutamiento de Garafia

La onomástica en honor a San Antonio de Padua, aunque estacionalmente no cae en el verano, si está próximo a él, por lo que reviste la condición de paso inaugural entre la primavera y el estío, refrendando además las virtudes que se le atribuyen de carácter amoroso y casamenteras. Arcos Triunfales de madera, recubiertos por hojas de helecho como antaño, dan forma a la geografía de San Antonio del Monte durante la tradicional Feria de Ganado, reflejó de la gran importancia que ha tenido en la historia insular la cabaña ganadera garafiana, junto con sus típicos kioscos a modo mesones o ventorillos hechos de palos y ramas de acebiño y faya. Antiguamente si el ganado estaba enfermo, se hacía la plegaria a San Antonio y la promesa después de la curación se realizaba en forma de exvotos (ofrendas) hechos de cera, que se colgaban en las paredes de la ermita, representando vacas, cabras, además de otros para la sanación de las personas a manera de niños, piernas, brazos, etc.

San Antonio del Monte Foto Vanessa Sancho para Ayutamiento de Garafia 1Desde el pasado, envueltos en un amplio paisaje cubierto de fayas, brezos, acebiños, viñátigos, barbuzanos y helechos silvestres, junto con algunas zonas dedicadas a pastos con tagasastes y sembrados, conformando un entorno muy característico, nos llegan los ecos de esta fiesta, que se desarrolla entre un número ingente de personas. Arropados por sirinoques, cantando relaciones acompañados de tambores y flautas; bailes con ritmos impregnados de esencias antiquísimas, que los especialistas conectan con las danzas de los antiguos indígenas 10, se han sabido trasmitir hasta nuestros días, constituyendo importantes notas distintivas de la cultura popular palmera.

1 CONCEPCIÓN GARCÍA, Horacio. Familias y genealogías de Puntagorda a través de las dispensas matrimoniales de la parroquia de San Amaro. Trabajo en preparación.

2 Íbidem, p. 127-128.

3 LORENZO RODRÍGUEZ, Juan B. (ca.1900). Noticias para la historia de La Palma. [La Laguna-Santa Cruz de La Palma]:Instituto de Estudios Canarios, Cabildo Insular de La Palma, 1975-2000, v. 1, p. 179.

4 PÉREZ MORERA, Jesús. «El convento dominico de San Miguel de La Palma después de la invasión francesa de 1553:

discurso escatológico y contra reformista» En: Revista de Estudios Generales de la Isla de La Palma nº 0. Sociedad de Estudios Generales de la Isla de La Palma, 2004.

LORENZO RODRÍGUEZ, Juan B. (ca.1900). Noticias para la historia de La Palma… Op. cit. v. 3, p. 308.

5 SERRA RAFOLS, Elías. Las datas de Tenerife (Libros I a IV de datas originales). Índices de Agustín Guimerá Ravina.

Fontes Rervm Canariarvm XII. [San Cristóbal de La Laguna-Isla de Tenerife]: Instituto de Estudios Canarios, 1978, p.239.

6 MORENO FUENTES, Francisca. Las Datas de Tenerife (Libro primero de datas por testimonio). Introducción Concepción Medina y María Dolores Tavío. Fontes Rervm Canariarvm XXXV. [San Cristóbal de La Laguna-Isla de Tenerife]: Instituto de Estudios Canarios, 1992, p. 237.

7 FRUTUOSO (ca.1568), Gaspar. Saudades da terra. Prólogo, traducción glosario e índices por E. Serra, J. Regulo y S.Pestana. [San Cristóbal de La Laguna]: Instituto de Estudios Canarios, 1964, p. 58.

8 LORENZO RODRÍGUEZ, Juan Bautista (ca.1900). Noticias para la historia de La Palma… Op. cit., v. 3 pp. 177-179.

9 PÉREZ MORERA, Jesús, RODRÍGUEZ MORALES, Carlos. «Arte en Canarias del Gótico al Manierismo». En: Historia cultural del arte en Canarias. [Canarias]: Gobierno de Canarias, Viceconsejería de Cultura y Deportes, 2008, v. 2, p.84.

10 ORRIBO RODRÍGUEZ, Tomás, RODRÍGUEZ MARTÍN, Néstor. Del lugar de Tagalguen. [Santa Cruz de Tenerife]: Ayuntamiento de la Villa de Garafía, 1997, p. 75.

Fotos: Vanessa Sancho para Ayuntamiento de Garafía.

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