Una muestra dedicada al legado de uno de los grandes referentes de la cultura palmera. La Casa Salazar, en Santa Cruz de La Palma, acoge esta exposición dedicada a la vida y obra de Luis Cobiella Cuevas, destacando su valiosa aportación al patrimonio cultural, artístico y humanístico de La Palma.
La muestra está organizada por la Asociación para la difusión y salvaguarda del patrimonio artístico cultural de Luis Cobiella Cuevas con el patrocinio del Cabildo de La Palma y comisariada por Juan Alberto Fernández.
La exposición propone un recorrido íntimo y revelador por la vida y obra de una de las figuras más significativas de la cultura canaria contemporánea. A través de un valioso conjunto de materiales procedentes de su legado, entre los que se incluyen su fondo fotográfico y audiovisual, manuscritos originales, partituras, obras vinculadas a la Bajada de la Virgen y patrimonio musical sonoro, el visitante podrá adentrarse en su universo creativo y comprender la dimensión humana y artística de su trayectoria: sus creaciones, la labor institucional desarrollada como Diputado del Común, su faceta de profesor, etc.
Gracias al acceso al fondo familiar, esta retrospectiva ofrece una mirada exhaustiva y rigurosa, y en muchos casos, inédita, que invita no solo a recordar, sino también a redescubrir la vigencia de su pensamiento y su extraordinaria aportación cultural y artística.
No obstante, es en su faceta artística y creadora donde el legado de Luis Cobiella resulta dificilmente igualable. Entre su numerosa y variada producción sonora, de más de dos centenares de títulos musicales, pueden citarse ‘San Borondón, poema sinfónico desde una isa’ (obra sinfónica para coro, orquesta y solistas), ‘El poema de La Caldera’, ‘Polca y transfiguración’, o sus composiciones para voz y piano. También es autor de villancicos que hoy forman parte del repertorio habitual de las rondallas de Lo Divino, como ‘El delantal de la Virgen’.
Su aportación al programa de actos de las fiestas de la Bajada de la Virgen es enorme. En 1945 creó el Minué, consagrado hoy como uno de los números principales del programa de actos. Para este acto compuso cuatro partituras, siendo el ‘Minué de los Aires en Re’, para orquesta y solistas, el que habitualmente se representa en cada edición de las fiestas. También como especial aportación escénica, literaria y musical a las fiestas lustrales, se encuentran sus carros alegóricos. El primero, ‘Paz de María’, fue estrenado en 1950, con música de Elías Santos Rodríguez. Posteriormente estrenó la trilogía Las Orillas de Dios, formada por ‘María en las orillas’, ‘La otra virgen’ y ‘Cubierta con su sombra’. Para la Bajada de la Virgen también compuso la ‘Misa a modo de berceuse’, la música para la primera parte de la Danza de los Enanos en dos ocasiones y la danza infantil coreada ‘Danza de las Sirenas’.










