“IMAGEN DEL RECLAMO: EL INDIANO: ICONO Y SÍMBOLO”


  • Desde el 23 de febrero al 12 de marzo de 2011
  • Casa Principal de Salazar. Santa Cruz de La Palma.

Este Miércoles, 23 de febrero a las 20:00 horas en la Casa Principal de Salazar de Santa Cruz de la Palma, tendrá lugar la inauguración de la exposición “Imagen del reclamo:El indiano: icono y símbolo”, a cargo de  D. Juan Ramón Felipe San Antonio, alcalde del  Ayuntamiento de Santa Cruz de La Palma, y con la colaboración del Cabildo Insular de La Palma y del Grupo Etnográfico Baile Bueno. Podremos visitar la exposición desde el 23 de febrero al 12 de marzo de 2011, en la Casa Principal de Salazar. Calle O’Daly, 22. Santa Cruz de La Palma.

A continuación, Víctor J. Hernández Correa dará la I Conferencia del Impulso de los Indianos para su declaración como Fiesta de Interés Turístico Nacional, conferencia a cargo de la Concejalía de Turismo y Patrimonio Histórico, en colaboración con «Plataforma de Indianos Santa Cruz de La Palma».

Horario de la exposición:

De lunes a viernes, de 10:00 a 21:00 h.
Sábados, de 10:00 a 13:00 h.

“Imagen del reclamo:El indiano: icono y símbolo”

«Háblase asimismo de La Habana y de Cuba, como que en pocos puntos de Canarias se las conoce tanto como en La Palma».

«Cuba y La Habana son una especie de patria para los palmeros. La emigración de hijos de las Canarias que anualmente salen para aquellos puntos, se compone en su mayor parte de hijos de La Palma, y en esta isla se construyen casi todos los buques que mantienen el movimiento entre aquella Antilla y el archipiélago canariense».

«Son raras las familias, particularmente en las clases menos acomodadas, que no tengan en Cuba hijos, hermanos, esposos, padres o parientes».

Benigno Carballo Wangüemert. «Las Afortunadas: viaje descriptivo a las islas Canarias» (Madrid, 1862).

Icono indiano en La Palma: el siglo XIX

Ya desde finales del siglo XVI comienzan a documentarse en La Palma los resultados de la emigración insular a América: las primeras donaciones de imaginería religiosa, entre las que destacan el «Señor de la Piedra Fría» (iglesia de San Francisco) y el «Cristo de la Salud» (iglesia de N. S. de Los Remedios) adquiridos para el oratorio del antiguo Hospital de Dolores de la ciudad, obras de orfebrería, ofrendas monetarias… Poco a poco, la imagen del indiano va cobrando cada vez mayor auge hasta convertirse en prototipo de prosperidad, «burgués anodino y plácido, y adulado hasta por las personas de más preclaro linaje de la comarca», según explicó Isaac Viera en «Costumbres canarias» (1916).

Las primeras representaciones datan de la primera década del siglo XX, cuando los hermanos Juan Bautista (1841-1930) y José Fierro Vandewalle (1835-1916) pintan unas series de acuarelas de las que se muestran aquí tres ejemplares. Lo característico en ellas no es tanto la figura del indiano en sí como su visión en rotundo contraste con los aldeanos canarios también representados. Se aprecian así las diferencias de actitud e indumentaria en unos y otros: altaneros y gallardos unos, vestidos con traje de chaqueta blanco, sombrero panameño y cuello de camisa anudado con corbata; los otros, los asombrados campesinos, envueltos en su tradicional calzón, camisa abierta al cuello, montera y delantal de trabajo. Estas estampas son, pues, el reflejo del encuentro entre un mundo —el mítico americano— y el otro —el terruño, sofocado por una economía de subsistencia, aletargada—, analizado por sus autores con humor y sátira.


«Desde esta tierra que usted tanto recuerda»


La imagen singular del indiano en La Palma hunde sus raíces más remotas en una ingente correspondencia escrita remitida desde la «tierra de promisión» por tantos isleños que cruzaron el Atlántico para «hacer las Américas». Desde esta otra orilla, en el puerto de la isla canaria, se esperaba con anhelo la llegada de noticias, remesas o saludos de los paisanos, familiares y amigos lejanos… Este ir y venir de papeles y letras acabaría fijando en la memoria colectiva palmera un peculiar modo de entender la prosperidad, el éxito y el triunfo de aquellos hombres y mujeres valientes, capaces de dejarlo todo por un sueño de destino incierto, que, en el peor de los casos, podía acabar sin premio ni victoria.

La construcción de la figura del indiano, de sus connotaciones simbólicas, debe gran parte de su germen a estas muestras de comunicación escrita, en las que los emigrantes dan a conocer su estado de salud, sus logros económicos y empresariales, así como el de otros compatriotas. De este modo se forja el «mundo paralelo» del indiano, de su entorno; un universo de tintes míticos a cuya elaboración contribuyeron las imágenes fotográficas y litografías que ilustraron, primero, las cartas de visita y, luego, las tarjetas postales. Sin otro medio más barato del que servirse para el reclamo de los parientes que aún residían en Canarias, los indianos utilizaron a menudo estas humildes carteleras para incentivar el viaje y conseguir su meta: atraer al espectador y destinatario influyendo en su captación de una naturaleza exuberante, de unos edificios gigantescos, o de unos salones donde imperan la luz, la elegancia y la distinción.

 

La diversa procedencia de estas postales nos lleva por La Habana, Camagüey, Matanzas o Sagua la Grande. Por arquitecturas, jardines tropicales, amplias avenidas, malecones y puertos. Desde el paisaje interior hasta el más novedoso diseño urbano, nada escapa al ojo examinador de la cámara ni a la mano que toma lápiz y pincel. Ahuyentar los miedos, apaciguar las dudas y contener las aprehensiones, todo para lograr un único objetivo: crear el señuelo y esperar.

Al son, son...

La asimilación de la cultura cubana en la isla de La Palma pasa inevitablemente por la integración en el folclore insular de una buena parte del repertorio de la música tradicional caribeña. Ya en el siglo XIX se documenta en muchas zonas rurales la adopción del son y del punto cubano como formas frecuentes en toda clase de parrandas improvisadas, celebraciones festivas y cantos de trabajo. De hecho, el punto cubano persiste aún hoy como pieza clave de la música popular en municipios como Garafía y Tijarafe.

A lo largo del siglo XX, el puerto de Santa Cruz de La Palma siguió siendo puerta principal para la penetración de otras formas de música tradicional, gracias al contacto directo mantenido por los trabajadores portuarios con marineros procedentes de Cuba, lo que fomentó la transmisión de habaneras, boleros y guarachas, que se sumaron al son y al punto cubano, más tempranos. A capela, acompañados con guitarra y carimba y, en ocasiones también, con requinto, claves y maracas, fueron surgiendo grupos más o menos estables que contribuyeron a difundir estos ritmos, como pone de manifiesto el trío El Cajón y años después Los Cubanos. La audición de discos de pizarra y la divulgación radiofónica constituyeron otras vías de introducción, en las que los chinchales tabaqueros desempeñaron un papel importante en la difusión posterior.

La imagen indiana de César Borja

Desde sus orígenes a mediados de la década de los años ’60, la fiesta actual del «Desembarco de los Indianos» de Santa Cruz de La Palma reúne una amplia gama de imágenes fotográficas realizadas por infinidad de profesionales del sector y aficionados a esta arte. Con objeto de perpetuar el instante efímero de la fiesta, la fotografía ha ocupa un capítulo fundamental como fuente para la historia del «Desembarco», de sus orígenes y su evolución hasta nuestros días. En este sentido, la imagen festiva del indiano es su retrato fotográfico. En ella se encuentran las claves de asimilación de una indumentaria, de un atrezzo y de una manera de entender la burla, la caricatura y la parodia como formas esenciales del Carnaval.


Dentro de ese elenco de profesionales, merece destacarse el trabajo de César Borja, nacido en Las Palmas de Gran Canaria en 1968, fotógrafo de prensa de las revistas «Motor», «La Palma 14», los periódicos «Canarias 7» y «Diario de avisos» y de las agencias EFE, ACAN, Área 11, Fotodeporte, Alfaqui y Accfipress. De entre sus galardones cabe citar el VII y VIII Certamen de Fotografía «Juventud y Cultura, el Concurso de Fotografía de la Autoridad Portuaria de Santa Cruz de Tenerife, el de Bioformas y el Indianos, que organiza el Ayuntamiento de Santa Cruz de La Palma.

El arcón de La Negra Tomasa

Fue en 1992 cuando La Negra Tomasa hizo su primera aparición al gran público, meneando a destajo sus voluptuosas caderas, bailando con frenesí a ritmo de son guaracha. La cita tuvo lugar en la Exposición Universal de Sevilla, en el marco del desfile de Carnaval que protagonizó la embajada canaria trasladada con ese motivo a la ciudad del Betis. Algunos años después, La Negra Tomasa acompañó al grupo Cuarto Son en su debut indiano, en el atrio de las casas consistoriales de la capital palmera. A partir de entonces se popularizó «La Espera», hoy plenamente incorporada al programa tradicional del «Desembarco de los Indianos» palmero, con la que se pretende dotar de mayor realismo la expectación que despertaba entre los insulares el arribo al puerto palmero de indianos llegados de La Habana.

La Negra Tomasa toma su nombre del personaje homónimo que inspiró la cumbia del compositor cubano Guillermo Rodríguez Fiffe titulada «Bilongo», y que acabaría extendiéndose con el nombre de la protagonista: «Estoy tan enamorado / de la Negra Tomasa / que cuando se va de casa / triste me pongo…».

La Negra Tomasa de los Indianos palmeros es interpretada cada Lunes de Carnaval por Víctor Díaz Molina (Santa Cruz de La Palma, 1941), hombre vinculado al calendario festivo a través de otras aportaciones, como la de la Danza de Enanos de la Bajada lustral, o la danza de Mascarones. Su mundo es el disfraz.


Créditos

Imagen del reclamo: El indiano: icono y símbolo.

Del 23 de febrero al 12 de marzo
Casa Principal de Salazar. Calle O’Daly, 22.| Santa Cruz de La Palma
De lunes a viernes, de 10:00 a 21:00 h.
Sábados, de 10:00 a 13:00 h.

Comisariado

  • Concejalía de Turismo y Patrimonio Histórico
  • Excmo. Ayuntamiento de Santa Cruz de La Palma

Comité asesor

  • Raquel de Paz Hernández
  • María Nebel Acosta Pérez
  • María Victoria Hernández Pérez
  • Marcelino Rodríguez Ramírez
  • Óscar Pérez Castro


Colecciones

  • Grupo Etnográfico Baile Bueno [postales, fotografías, correspondencia, mesa y banqueta de chinchal, baúles y maletas, gramófono de mesa, gramófono mueble y gramófono de viaje, acordeón de nácar]
  • Cabildo Insular de La Palma, Museo de Bellas Artes [«Indiano» y «Llegada de Indiano» acuarelas sobre papel de Juan Bautista Fierro]
  • Taller Municipal de Costura del Ayuntamiento de Santa Cruz de La Palma [2 trajes de La Negra Tomasa realizados por el Taller Municipal de Costura, 2 trajes de señora realizados por los alumnos del Curso de Indianos 2009 del Taller de Costura]
  • Francisco Pérez Hernández [herramientas de elaboración artesanal de tabacos]
  • Óscar Pérez Castro [instrumentos musicales]
  • Ayuntamiento de Santa Cruz de La Palma [«La Negra Tomasa», acrílico sobre lienzo de Acenk Guerra Galván]
  • Alonso Cabrera Hernández [traje de lino de caballero de Rafael Ibarria Calderón de los años ‘30]
  • María Nebel Acosta Pérez [leontina]

Conservación y montaje

  • Isabel Santos Gómez
  • Isabel Concepción Rodríguez
  • Taller de Conservación y Restauración de Pintura y Escultura del Excmo. Cabildo Insular de La Palma


Impresión

  • Azul Atlántico

Colaboran

  • Consejería de Artesanía del Excmo. Cabildo Insular de La Palma
  • Consejería de Cultura, Educación y Patrimonio Histórico del Excmo. Cabildo Insular de La Palma
  • Grupo Etnográfico Baile Bueno
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