Ángel Acosta: El bagañete que conquistó su destino.
Hay historias que se escriben solas, y la de Ángel Acosta es una de ellas. Desde niño supo que su lugar no estaba en la orilla, sino bajo los focos. Con una maleta llena de sueños cruzó el charco y conquistó a las Américas: telenovelas, cine, grandes marcas… Su talento y carisma lo llevaron lejos, muy lejos.
Pero nunca olvidó de dónde venía.
Hoy, después de una vida plena e internacional, Ángel ha vuelto a su Isla Bonita. Y lejos de retirarse, sigue regalando su voz y su arte a su gente. En una plaza, en un teatro o donde se le pida, emociona como aquel joven que un día decidió volar. Porque se puede ser universal sin dejar de ser profundamente palmero.
La Palma tiene la suerte de tenerlo nuevamente en sus escenario









